Cuando alguien me pregunta por punción seca en Zaragoza, suelo responder lo mismo, es una técnica directa, precisa y muy útil para desactivar puntos gatillo que mantienen el dolor y la rigidez. Trabajo en Montecanal (Zaragoza) y combino la punción con ecografía, terapia manual y ejercicio terapéutico para que notes cambios reales y evites recaídas. Mi enfoque es cercano (sin prisas) y con seguimiento entre citas: me importa tu evolución, no solo la agenda.
La punción seca consiste en introducir una aguja estéril en el punto gatillo de un músculo para “resetear” esa contractura persistente que genera dolor referido y limita el movimiento. No infiltra sustancias (no es mesoterapia ni acupuntura); el objetivo es una respuesta local de espasmo que suele traducirse en alivio y mejora de la movilidad.
¿Cuándo la uso?
Cuando hay sobrecargas recurrentes que vuelven en cuanto sube el estrés o el entrenamiento.
En dolor miofascial que no cede solo con masaje o estiramiento.
Como “puerta de entrada” antes de un bloque de fuerza o control motor, para aprovechar mejor los ejercicios.
En mi consulta valoro siempre el contexto: historia de la lesión, exploración funcional y, cuando aporta, ecografía musculoesquelética. Si la punción encaja, te lo explico claro (pros, contras y alternativas) y decidimos juntos.
Beneficios que busco en la punción seca
Bajar dolor y sensación de “bloqueo” en la zona.
Mejorar la movilidad para poder entrenar o trabajar mejor.
Acelerar el progreso del programa de ejercicio terapéutico.
Contraindicaciones y precauciones
Piel lesionada, infección local o heridas.
Anticoagulantes (valoramos riesgo/beneficio y adaptamos técnica).
Embarazo (evaluación individual, zonas y tiempos).
Fobia intensa a agujas (hay alternativas).
Trastornos de coagulación o linfedema (precaución extra).
En clínica, minimizo riesgos con asepsia cuidada, consentimiento informado y comunicación constante. Muchos pacientes me dicen: “me ayuda que me vayas contando cada paso”; creo que la confianza y la información clara son parte del tratamiento.
Durante la punción puedes notar un pinchazo claro y, si se activa el punto gatillo, una respuesta de espasmo que puede resultar intensa pero breve. Es normal sentir molestias posteriores similares a agujetas durante 24–48 horas.
Siempre te explicamos lo que vas a notar, ajustamos la dosis a tu tolerancia y mantenemos una comunicación constante. No se trata de aguantar sin más, sino de trabajar contigo de forma controlada y sin sorpresas.
Riesgos y cómo los minimizamos en clínica (asepsia, eco, comunicación)
Asepsia estricta y agujas estériles de un solo uso.
Ecografía cuando aporta seguridad o precisión (profundidad, estructuras vecinas).
Dosis y número de pases ajustados a tu tolerancia.
Comunicación en tiempo real: paras si lo necesitas; no hay prisas.
En síndromes del manguito rotador y dolor de hombro no traumático, suelo integrar punción en infraespinoso, redondo menor o deltoides posterior cuando detecto puntos gatillo claros que están “robando” movimiento o perpetuando el dolor. La clave es no quedarse en la aguja: tras bajar dolor, pasamos a fuerza escapular, control del rotador y progresión de cargas. En deportistas, esto marca la diferencia para volver a gestos por encima de la cabeza.
En corredores, el sóleo hiperreactivo es un clásico. Si al valorar encuentro banda tensa y dolor referido, una punción breve puede liberar la zona y permitirte completar mejor el trabajo excéntrico y de tendón de Aquiles. Ajusto la vuelta a rodar con métricas simples (tiempo, RPE, terreno) para no tropezar dos veces con la misma piedra.
Trabajo en Fisioterapia Montecanal (Zaragoza) con un enfoque que mezcla tecnología y trato cercano sin prisas. Si lo necesitas, tenemos aparcamiento fácil cerca y gestión de cita cómoda.
Tu plan en 3 pasos: evaluar, tratar, consolidar
Evaluar: historia, pruebas funcionales y ecografía cuando ayuda a decidir o guiar.
Tratar: punción seca cuando está indicada, combinada con terapia manual y neuromodulación ecoguiada o EPI® si el caso lo pide.
Consolidar: ejercicio terapéutico claro y realista (5–10 minutos diarios al inicio) y seguimiento entre citas para ajustar.
Cuántas sesiones y cada cuánto
Depende del caso, pero prefiero planes cortos y efectivos. Si tras 1–2 sesiones no vemos cambios razonables (dolor, función, cargas), replanteamos. Mi objetivo es darte alivio desde la primera sesión y un itinerario comprensible.
Movimiento suave y rango cómodo la primera jornada.
Calor local moderado si notas rigidez; hidratación y sueño.
Ejercicios sencillos (activación/respiración/estiramientos dinámicos cortos).
Evita cargas máximas hasta que la sensación de agujetas ceda.
Molestia que no baja tras 48–72 h.
Hematoma grande o síntomas distintos a lo esperado.
Cualquier duda: me escribes; “seguimiento real entre citas” no es un eslogan, lo practicamos.
La punción seca puede generar molestia durante la aplicación y una sensación tipo agujetas entre 24 y 48 horas. Trabajo siempre ajustando la dosis a tu tolerancia, explicándote lo que puedes notar y adaptando la técnica a cómo responde tu cuerpo.
El número de sesiones depende de tu caso y del tipo de lesión o patología. Revisamos tu evolución en cada sesión, de forma semanal, para decidir si seguimos con la misma línea de trabajo, ajustamos la dosis o cambiamos de estrategia.
El enfoque es progresivo, personalizado y siempre basado en cómo responde tu cuerpo.
Son técnicas diferentes. En nuestra práctica, trabajamos con punción seca porque cuenta con evidencia científica sólida en el tratamiento de puntos gatillo y dolor miofascial.
La acupuntura pertenece a otro enfoque terapéutico y no está respaldada por la misma base científica, por eso no forma parte de nuestros tratamientos.
Si la punción seca no encaja con tu caso, te propongo alternativas eficaces según el diagnóstico.
Sí, con adaptación. Te marco qué hacer ese día y cuándo retomar cargas.
No siempre, pero la uso cuando mejora precisión y seguridad o para guiar otras técnicas.